Cuotas con todas las tarjetas
¿A MÍ ME LA VAS A CONTAR? LA REVANCHA DE MORDISQUITO
$ 40.000,00
Nací en Barracas en 1934. Clase media. Mi padre era antiperonista, lo que me significó un adoctrinamiento velado.
Entre 1952 y 1961 trabajé en la Fabril Financiera, el emporio gráfico más grande de Sudamérica, como empleado administrativo. El único sector que no tenía representación en los convenios del sindicato. Cuando fui, con mis 20 años, a pedir asesoría al gremio gráfico para incorporar a los empleados en la estructura gremial, fui atendido por un gordo burócrata que lucía un reloj (¿de oro?) cruzando su abultado abdomen. Me trató con desdén, diría que con desconfianza. No obstante, yendo escritorio por escritorio, fui convenciendo a mis compañeros de que se afiliarán. Mientras, me puse a estudiar la forma que le daría a esta nueva rama.
Seguí estudiando, buscando, hasta que armé un proyecto que les entregué a los representantes de la Comisión Interna de Fabril. Llegó el momento y la propuesta fue rechazada. La bronca corrió de escritorio en escritorio y más de un carné de afiliación fue roto.
Producida la Revolución Libertadora, me acerqué al sindicato, que había pasado a manos de una vieja guardia de dirigentes socialistas. Mi entusiasmo inicial fue derivando en desilusión. Un día, de casualidad, supe que un empleado del correo había tomado contacto con un dirigente al que yo conocía, pues era de la FF. Lo denuncié en una asamblea y se produjo un escándalo. Me citó la CD con el ánimo de expulsarme, pero mis argumentos desalentaron esa intención.
Fue Praxis mi primera experiencia aproximada a lo político. Siendo un adolescente, fui afiliado al Partido Radical por un dirigente que luego tendría larga trayectoria: Gerardo Cháram. Un acto que seguramente debe haber sido consecuencia de la simpatía que tenía mi viejo por ese partido.
Lo primero que me pidieron fue adoptar un seudónimo. Puse el de un futbolista (Mosquera), pero nunca se activó. De mis compañeros, los que recuerdo son Alberto Ferrari. Y Aldo Comotto. Amigos para siempre. Nos reuníamos con frecuencia, incluso en un tiempo en Bernal, donde vivía un compañero que era dirigente de un gremio.
Después, El Gráfico y el periodismo deportivo ocuparon full time mis anhelos. Hoy pienso que Praxis fue más un grupo intelectual que político. Persiguiendo una utopía que animaba nuestros sueños de juventud.
(Texto improvisado por mi frágil memoria.)
Cantidad
PÁGINAS
370
FORMATO
15x21
IDIOMA
ESPAÑOL
ISBN
978-90-4022-022-8
AUTOR
HECTOR VEGA ONESIME
EDITORIAL
IDL - IMPRENTADELIBROS.COM



